viernes, 3 de octubre de 2014

Borrambré

Apareciéndose en un salón devastado con una raqueta de tenis
Ojos vidriosos y una señal de presupuesto
Quedémonos hasta tarde entre los edredones
Nada importa el tiempo si lo cortas con un cartonero
De nada sirve el servicio doméstico, si rehúyes tu propia sabana

Pidiéndole fuego a la espera. un vecino se agacha
el sudor vuela por el aire
noticias de pantalla y chicle

Cansado de estropear la nariz de los sueños
Abatido por el rodeo de la calvicie
Trepanando una guitarra y violando a sus vírgenes de plata
Haciéndole compañía a un sueño convexo
Conversando de aeronaves con la última legión de teteras vírgenes.

Mozart paseándose por la Habana
Mi padre lavando el auto con un lavalozas verde
La revancha de los pañuelos y las narices de invierno

El ocaso de la peineta